EL CAMINO ESPAÑOL. LA ARTERIA INVISIBLE DE UN IMPERIO.
Durante más de sesenta años el Imperio Español dependió de la viabilidad de una ruta que, curiosamente no aparecía en los mapas. Sobrevivió todo ese tiempo porque fue sostenido por algo más que ejércitos: organización y políticas eficientes, además de los recursos necesarios que, unidos a la veteranía y arrojo de sus hombres, hizo el resto. La logística fue una de las grandes fortalezas claves del Imperio, pero también uno de sus mayores costos. Por esa arteria invisible, origen de una necesidad imperial, se sostuvo la hegemonía de la Monarquía Hispánica en Europa. A esa red, viva y cambiante, la historia la conoce como Camino Español. Una vía eficacísima formada por una sucesión ininterrumpida de pasos alpinos , valles angostos y ciudades amuralladas. Para mantenerlo permeable, se desplegó una actividad intensa que procuraba acuerdos , sellados algunas veces con oro, y otras con amenazas. Por ahí marcharon, desde soldados anónimos a nobles ambicioso...